Mostrando entradas con la etiqueta Noah J. Freeman. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Noah J. Freeman. Mostrar todas las entradas

lunes, 23 de mayo de 2022

Flores en su tumba

La limpié como hacía siempre, incidiendo en su nombre y fotografía. La acaricié.

—Hola mamá —suspiré— te he traído tus favoritas.

Ya no lloraba al poner las flores. A veces se me hacía incluso extraña.

—Tengo una buena noticia. Ha Adrián se le ha caído el primer diente. —Sonreí.

Continué limpiando su foto. Estaba tan guapa. Era una fotografía del invierno de 2018. Tenía el pelo suelto y su vestido favorito lista para celebrar la Navidad.

—Tres años. Ya han pasado tres años. —Suspiré de nuevo. Miré al cielo. Estaba despejado, tan solo una pequeña nube flotaba cercana al sol. Estar mirando al cielo era como estar mirándola a ella

—Parece mentira.

<<Me dijeron que el dolor pasaría, pero no me lo creí.

¿Recuerdas que siempre te preguntaba si sería capaz de seguir?

Y ahora aquí estoy, contándote todo lo que va pasando. Ojalá estuvieras aquí para verlo tu misma.

Por lo menos ya no tengo que tratarme para la ansiedad. Mamá me dieron el alta. Recuerdo cuando crucé la puerta del doctor Francisco, llorando a lágrima viva sin apenas poder respirar.

Te juro que notaba como si tuviera un agujero en el pecho. Como si me hubieran arrancado medio corazón. Solo lloraba, al principio. Y mira que me insistían en que pasaría por las fases del duelo y que el día de mañana no sentiría un dolor tan fuerte.

Francamente quería mandarlos a todos a paseo en aquel momento. Y mírame. Hace tiempo que no me da una de esas crisis. Y eso que estaba convencida que jamás podría continuar sin ti.

¿Recuerdas que te dije que te vi en sueños? Seguí tu consejo. He logrado perdonarme y dejar que mi cuerpo y mi mente sanen poco a poco.

Al principio tenía miedo de que llegara el día en que se me olvidase tu cara o tu voz. Sí que me pasó una temporada. Era como quedarse bloqueada y eso me hacía enfadarme conmigo misma. Pero tenías razón. Ya pasó.

Susana ha decidido viajar a EE. UU. ¿Recuerdas la vara que nos dio con eso? Por fin podrá hacerlo.

El que no lo lleva tan bien es Pedro. Sigue anclado en el pasado. Le he dicho que tiene que dejarte ir. Pero ya sabes es cabezota como papá. Supongo que cada uno lleva el duelo a su forma. También él necesita gestionarlo. Sé que lo conseguirá, pero él todavía no lo ve, como yo tampoco lo veía.

Llega un día, no sabes cuando pues es algo que viene poco a poco a ti, en el que ya no lo vives de la misma forma. Yo estaba tan enfadada con la vida que puedo comprender a Pedro perfectamente. Pero lo conseguirá mamá, lo conseguirá.

Te he traído tu libro, mamá. >>

Me encantaba leerle. Acaricié su fotografía, la besé, abrí el libro por donde lo había dejado y le leí bajo el sol de aquel caluroso día.

Ojalá estuvieras aquí.