Los latidos de mi corazón concuerdan con los apuñalamientos de tristeza que siento en mi alma.
Estoy sentada en mi habitación- la soledad resonando más alto que los pensamientos recorriendo por mi mente.
Intento respirar, y llevar todo con calma.
¿Pero y si estoy alejando a la gente?
Tira y empuja, tira y empuja.
Hay una partida de tenis en mi cabeza cada día de mi vida.
Estoy constantemente en una pequeña burbuja.
Voy de contenta a triste, de furiosa a herida.
¿Cómo puedo controlar mis sentimientos cuándo los siento con tanta fuerza?
Me lo preguntaba todos los días hasta que me dijeron con certeza…
"Tienes un Trastorno Límite de la Personalidad"
Y entonces le pude dar nombre a mi percibida fragilidad.
Estoy luchando con los demonios que me regaló mi pasado.
Un regalo que nunca quise, pero con el que me he quedado.
Y aunque muchas veces siento que no puedo más,
Hay una luz que me guía dentro de la oscuridad.
Mi mente es un campo de batalla,
Pero yo poseo una espada.